Los nuevos enistas vivieron una jornada muy alegre y divertida, pero a la vez intensa y enfocada en hacerle saber a ellos que Jesús es su amigo, que los ama desde siempre. A la vez, que se genera una sana convivencia entre ellos.
El equipo se entregó totalmente para que los nuevos enistas tuvieran una bonita experiencia de un encuentro más cercano y personal con Jesús y su mamita María Santísima; preparando con muchas ganas y anticipación cada uno de los momentos que los niños pudieron vivir.

Ahora, el camino para estos nuevos enistas es largo y de perseverancia, para lo cual también solicitamos sus oraciones y su ayuda para formarlos en el camino que nos señaló el propio Don Bosco: "hacer buenos cristianos y honrados ciudadanos"